martes, 17 de marzo de 2015

Mi credo pedagógico

MI CREDO PEDAGÓGICO. John Dewey

Artículo 1º: Lo que es la educación.
-          El ser humano desde el nacimiento tiene una educación inconsciente, que se va transformando en educación más formal a través de diferentes recursos.
-         Dewey considera la educación como estímulos del niño en función de sus necesidades en un momento determinado. De este modo, esta primera estimulación conforma la pertenencia a un grupo social (socialización).
-          El proceso educativo tiene dos aspectos; el psicológico y el social. Sin conocimiento de estructuras psicológicas y de las actividades del individuo, el proceso educativo será arbitrario.
-          El niño tiene sus propios instintos pero no sabe lo que significan hasta que seamos capaces de traducírselos en sus equivalentes sociales.
-          Los aspectos psicológicos y sociales están relacionados.
-          La educación desde el ámbito social se define como la adaptación a la civilización.
-          Para saber cuál es la capacidad de un niño es necesario saber cuál es su función, uso y finalidad.
-          Es imposible preparar al niño en una determinada condición.
-          Por todo esto, es importante que exista una relación entre la psicología y la educación.
-          La educación hace que el individuo se convierta en ser social.

Artículo 2º: Lo que es la escuela.
-          La escuela es una institución social, que se encarga de socializar a los niños.
-          La escuela debe ser la vida misma, por eso se han de trabajar los contenidos de la vida real.
-          La escuela debe aportar al niño la experiencia suficiente para poder desenvolverse en la vida cotidiana partiendo de los aprendizajes que traía de la vida doméstica.
-          La función de la escuela es profundizar y ampliar el sentido de la valores en su vida de hogar.
-          El fracaso de la educación actual es debido a que no aporta aprendizajes significativos.
-          La escuela debe ser el lugar de experimentación social del alumno.
-          El maestro más que imponer las ideas, hará de guía en el aprendizaje de los niños.
-          Todos los niños deberían ser evaluados de la misma manera.
-          Los exámenes solo son válidos en la medida en que comprueban la adquisición de alguna competencia social.

Artículo 3º: Las materias de enseñanza.
-          La vida social es la base del desarrollo educativo del niño puesto que gracias a ella se adquiere el concepto del esfuerzo y su pleno desarrollo global.
-          El centro de correlación de las materias escolares son las propias actividades de los niños (actividades expresivas).
-          La literatura se considera la expresión refleja y la interpretación de la experiencia social siendo el sumario de la unificación de ambas.
-          Para que la historia tenga sentido tiene que estar relacionada con la vida social en plenitud.
-          A partir de las capacidades del niño se construye la base primaria de la educación.
-          Las actividades expresivas o constructivas (cocina, costura, trabajos manuales...) son el verdadero centro de la actividad social y deberían servir como medio para el desarrollo del estudio de materias más formales. Afirma la necesidad de incluirlas en el programa educativo.
-          El carácter objetivo a la hora de enseñar ciencias no guarda relación con la experiencia previa del niño por lo que puede añadirla a la experiencia que ya tenía.
-          El estudio de la literatura y el lenguaje ha perdido valor al eliminar el elemento social y delimitarse solo a la expresión del pensamiento.
-          La educación debería basarse en la experiencia del que aprende y su progreso debe estar determinado por las actitudes e intereses que surcan en el individuo.
-          La finalidad de la educación no debe basarse simplemente en la consecución de unos objetivos o un determinado nivel, sino en dar un sentido a lo aprendido, sino en dar un sentido a lo aprendido vivencialmente.

Artículo 4º: La naturaleza del método.
-          John Dewey señala unas afirmaciones de gran importancia que deben aplicarse a la educación.
-          El aspecto activo precede al pasivo en el desarrollo del niño.
-          La conciencia es motora e impulsiva y se proyecta en acciones. Este principio no se puede olvidar porque coloca al niño en una actitud pasiva, receptiva o absorbente y el resultado de ello son las pérdidas y razonamientos.
-          Las ideas son el resultado de la acción que la controla.
-          La razón es la acción ordenada o efectiva.
-          Hay que presentar al niño símbolos arbitrarios que son necesarios para su desarrollo mental pero empleados como instrumentos para ahorrar refuerzos.
-          La imagen como enseñanza. A través de éstas, los niños adquieren los conceptos.
-          Dejar al niño aplicar su capacidad de imaginar y así formando sus imágenes y lo pone en contacto con su experiencia.
-          La observación de los intereses de los niños por parte es de gran importancia.
-          Los intereses son síntomas en la capacidad de crecimiento. No se fomenta, los niños lo tienen de forma espontánea.
-          Las emociones son el reflejo de las acciones.
-          Si formamos hábitos concretos de acción y pensamiento, las emociones se cuidarán.
-          Las emociones tienen que estar ligadas a las actividades cotidianas.

Artículo 5º: La escuela y el progreso social.
-          La educación es el método fundamental del progreso y de las reformas sociales.
-          La  educación contribuye a la conciencia social
-          Necesidad de dotar al educador de los medios adecuados a realizar su labor.
-          El educador tiene la misión no de educar a los individuos sino de formar la verdadera vida social.
-          En la escuela tenemos la reconciliación de los ideales individuales y colectivos porque reconocen la formación del carácter de cada uno y colectivo porque ese carácter tiene que ser formado por la influencia de la vida social.
-          A través de la educación y la sociedad puede formarse con precisión y economía en la dirección que desee moverse (organización de la educación)
-          Cada maestro debe comprender su profesión y asegurar el desarrollo social (valor ético de la educación)

-          La importancia de las ciencias (psicología y ciencia social en la labor educativa)

Cronología siglo XIX


jueves, 26 de febrero de 2015

El Padre Feijoo (Como tarea que me ha tocado a representar en mi grupo de trabajo)

El Padre Feijoo: Tendencias de la Educación.

(Fray Benito Jerónimo Feijoo y Montenegro; Casdemiro, 1676 - Oviedo, 1764)

Erudito español. Fue uno de los espíritus más universales de su tiempo, exponente del racionalismo ilustrado. Ingresó en la orden benedictina en San Julián de Samos (1688) y se doctoró en el convento de San Vicente de Oviedo, del que fue abad (1721-1729) El padre Feijoo, educador en todos los sentidos dedicando gran parte a la enseñanza en la Universidad de Oviedo. Tendió a educar al pueblo y formulo criticas positivas para que el pueblo abandonara esa mediocridad y esa enseñanza tradicionalista de la época. Ocupa un lugar importantísimo en la puesta en marcha del proceso que desembocará en las reformas de la universidad en el reinado de Carlos III.

 En su obra refleja los aspectos negativos de la universidad tradicional, que es quizá en la parte que más se ha insistido al exponer su pensamiento. Aquí nos interesa examinar las ideas sobre las que, según él, debe construirse la nueva Universidad, que se intentarán llevar a cabo cuando suene la hora de las reformas. Su pensamiento ha sido muy controvertido y diversamente valorado, caracterizándose, en general, los juicios que se han hecho sobre él, de cierta falta de ecuanimidad en un sentido o en otro. Su labor, desde el punto de vista que aquí consideramos, la puesta en marcha de la reforma universitaria, puede considerarse como decisiva en favor de ella.

 Sobre las reformas que debían establecerse en la universidad española fueron los siguientes:

1) Introducción de un nuevo método de estudio que significara la abolición del método de estudiar por "dictados" y su sustitución por unos libros de texto para cada asignatura. Varios beneficios consideraba el fraile benedictino que se sacarían de esta reforma: se ahorraría mucho tiempo, no teniendo que copiar tantas cosas, se podrían explicar más temas y con más extensión y se lograría enseñar una mejor doctrina científica, o incluso la mejor, pues, como es natural, se buscaría como texto el del autor más competente en la materia. Para mayor inutilidad del método de impartir las clases, critica que el método de aprendizaje sea únicamente la memorización de textos en vez del análisis y comprensión de los mismos, con lo que no se consigue sino aumentar la pérdida de tiempo.

2) Concepto clasista y restringido de la Universidad. Para él era un gran mal que llegaran a los estudios superiores tanta gente que no reunía las condiciones necesarias para ello, como estaba ocurriendo; harían mucho mejor dedicándose a la agricultura o a la industria. Para lograr la reducción del alumnado universitario proponía una medida drástica, consecuencia de la necesaria centralización de la universidad en el Estado, que también exponía Feijoo, el cual todos los años tendría por misión hacer una criba entre todos aquellos que se presentaran a matricularse en la Universidad, no admitiendo a los zotes.

 3) Introducción en la universidad de todos aquellos estudios que hasta ese momento permanecían fuera de ella: Física, Astronomía, Botánica, Historia Natural, pues eran los libros sobre estas ciencias los que se debían leer, y atacaba con redoblada energía a aquellos que le habían reprochado que él no se hubiera dedicado a escribir de Teología.

 4) La reforma de la enseñanza va íntimamente unida a la intervención del Estado en esta cuestión, intervención que ve necesaria, más que como consecuencia de un planteamiento ideológico, como el instrumento insustituible que hiciera posible las reformas, ya que, ante la resistencia que prevé, el poder del Estado aparece como el único capaz de vencerla. Todas estas ideas aparecerán en los escritores posteriores inmediatos a la reforma, y por resultar mucho menos sospechoso que cualquier otro autor, ante posibles ataques de los ultramontanos, las universidades le citarán en sus Planes como el inspirador principal de algunas de las innovaciones que proponen, cuando se llevan a cabo las reformas de los años 1770 y siguientes.